¿Qué es la fe ortodoxa?
La fe ortodoxa es la fe cristiana original, la que fue fundada…
Artículos sobre espiritualidad, fiestas litúrgicas, reflexiones y vida de la comunidad.
La fe ortodoxa es la fe cristiana original, la que fue fundada…
La “Iglesia doméstica” es una comunidad de esperanza y amor donde se…
La Iglesia crece cuando caminamos juntos. La fe florece cuando se comparte. Y el amor se multiplica cuando se vive en comunidad. Te esperamos.
Hace 26 años que llego a mi vida mi esposo Dimitrios, el cual sería el conducto de Dios para conocer lo hermoso que es la fe ortodoxa. Estaba un poco renuente a ser ortodoxa, sin embargo La Catedral junto a sus fieles me fueron arropando, primero bautizando a mi hija y después celebrando mi crismación, mi boda y después el bautismo de mi segundo hijo. Durante esos años cada vez se fue llenando de tanta espiritualidad mi alma pero sobre todo; de amor y compasión por mí, por mi familia y por el prójimo, participando en diferentes actividades, como en semana Santa viviendo la cercanía a la divina trinidad. Se renovó mi fe perdida el cual ahora me siento tan agradecida. Y en esta nueva etapa de Presidenta de la Filoptojos siento que puedo dar un poco de lo mucho que me ha dado el ser hermano de esta bella Catedral, con mucho respeto y amor.
Ser catecúmeno de la iglesia Ortodoxa ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, lo que empezó como un simple estudio académico sobre el Cristianismo y sus ramas me llevó a encontrarme con la Santa Iglesia Ortodoxa, la cual me atrajo por su profundidad mística y su sobriedad espiritualidad. Tuve la fortuna de que la Iglesia me abriera sus puertas como catecúmeno hace más de un año y ha sido un camino largo para mí, un camino de muchas dudas pero también de mucho aprendizaje, estoy agradecido enormemente con mi catequista, quien tengo la fortuna de contar entre mis amigos, pues ha sido de gran apoyo para mí en momentos en donde acechan las dudas, ser catecúmeno de la Iglesia Ortodoxa es dar el primer paso para ser guiado hacia la verdad: Cristo.
Hace algunos“años, por una “casualidad” de la vida, conocí a un monje ortodoxo. Después de comentarle que acababa de terminar un libro sobre la fe ortodoxa, me invitó a asistir a la Liturgia. La verdad es que nunca había considerado ni convertirme ni siquiera entrar a una iglesia ortodoxa; pensaba que esa fe pertenecía únicamente a quienes habían nacido dentro de la cultura de algún país del Este. Ese no era mi caso. Sin embargo, desde el momento en que crucé la puerta del templo, algo me cautivó. No solo la belleza de los íconos, el incienso o las velas, sino la sensación profunda de que mi alma estaba quieta, en reposo frente a Dios. Debo confesar que llevaba muchos años con sed —una sed difícil de nombrar y aún más difícil de saciar—. Decidí volver el domingo siguiente, solo una vez más. La experiencia había sido tan intensa para todos mis sentidos que no podía asimilarla del todo. Regresé sin expectativas, convencida de que sería la última vez, repitiéndome que yo no pertenecía a ese lugar. Y, aun así, cada domingo volvía. Tuve la bendición de encontrar una comunidad que me abrazó desde el inicio y que, hasta hoy, me sigue sosteniendo.
Nuestras puertas están siempre abiertas. Bienvenidos a La Catedral Metropolitana de la Santa Sabiduría de Dios (Santa Sofía). Sede bajo el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Sacro Arzobispado Ortodoxo Griego de México Exarcado de Centro América e Islas del Caribe.
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